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Disciplinas libertadoras


La gracia enseña


Hoy vamos a estudiar uno de los temas más importantes de la Palabra de Dios, un tema transformador: la gracia de Dios. Descubriremos que la gracia de Dios es un trono de gracia (Hebreos 4:16), el Espíritu Santo es un espíritu de gracia (Hebreos 10:29) y Jesucristo vino al mundo lleno de gracia y de verdad (Juan 1:14).

La Biblia es la palabra de su gracia (Hechos 20:32). La gracia de Dios trae salvación a todas las personas (Tito 2:11) y también es gratuita porque es «por su gracia» (Tito 3:7).

Somos herederos de Dios por la gracia (Tito 3:7). Jamás debemos tomar la gracia de Dios como algo sin sentido, porque no podemos justificarnos por la ley Nos desechamos la gracia de Dios porque no podemos justificarnos por la ley (Gálatas 2:21). Decíamos que cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia (Romanos 5:20). El resultado de la salvación, ¿sabe cuál es?, la gracia de Dios.

Algunas personas nos acusan a los que predicamos la gracia de Dios de abrir las puertas a todo un torrente de pecado. Pues uno dice: si uno perdona gratuitamente entonces vamos a cometer toda clase de pecados porque diremos: «pequemos, total Dios nos perdona gratuitamente».

Eso no es así. Eso es lo extraño y lo misterioso del mensaje de la gracia de Dios.
Cuando una persona de veras entiende la salvación por gracia y recibe a Cristo por fe entonces recibe la siguiente lección: la gracia de Dios en su corazón le enseña a vivir bien.

Tito 2:11-12 dice: «? la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente» (RV60).

En otras palabras, el que recibe a Cristo recibe la salvación; el que experimenta la gracia de Dios en su vida aprende a renunciar y a vivir.

Primero, uno aprende a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos. Hace poco recibí una carta de una persona diciendo que nosotros ...

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