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Disciplinas libertadoras


Teniendo fe en la palabra de vida / Continuación

... Hace un tiempo declaró: "Mi vida cambió desde el día en que entregué mi vida a Cristo."

He visto la Palabra de Dios transformando las vidas de incontables personas: la secretaria general de un partido nacional comunista, una princesa, un ministro de gobierno, hombres sencillos, empresarios, madres de familias, abuelas, mujeres profesionales, estudiantes, parejas divorciadas, jóvenes drogadictos, homosexuales, gente sin educación, niños... y así la lista sigue.

Por otro lado, la Biblia tiene poder para transformar a un cristiano débil en uno triunfante. Eso se conoce como la obra de santificación. La Biblia nos liberta del pecado, nos limpia y ante Dios nos hace santos en nuestro caminar.

El Señor Jesús oró a su Padre en el huerto de Getsemaní: "Santifícalos en tu verdad. Tu palabra es verdad" (Juan 17:17). Su Palabra nos limpia: "Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado" (Juan 15:3).

No es suficiente saber que las Escrituras "te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús" (2 Timoteo 3:15). Pablo sigue diciendo: "La Biblia entera nos fue dada por inspiración de Dios y es útil para enseñarnos la verdad, para hacernos comprender las faltas cometidas y ayudarnos a llevar una vida recta (v. 16 BD).

La Palabra de Dios inmediatamente señala las pequeñas zonas de pecado en el altar de nuestra alma. Sin embargo, las Biblias con polvo conducen a vidas sucias.

Si usted ya ha comprobado el poder de la Palabra de Vida cuando entregó su corazón a Jesucristo, ¿ha experimentado también el poder que tiene esa Palabra de Vida para darle triunfo en su vida cristiana y ayudarle a vivir en victoria para gloria de Cristo Jesús?

Luis Palau