Buenos Aires era un gran desafío, pero la motivación local fue creciendo a medida que se acercaba la nueva fecha y el desafío se plasmó en un evento como pocos. Con un total de 270 mil personas entre las dos noches, el despliegue artístico, musical y técnico expusieron el más alto nivel en eventos multitudinarios, como ya es una marca registrada de la mayor calidad.
Durante las dos noches y en actividades de toda la semana previa, Andrés y su esposa, Wendy Palau, hablaron a una multitud de personas acerca del mensaje de fe y esperanza. Visitaron cárceles, hablaron con hombres y mujeres de la sociedad, empresarios, profesionales, emprendedores, gobernantes ¡todo un gran abanico de personas que recibieron el inspirador mensaje de los visitantes y anfitriones del Festival!